
Nos encontramos con un poco de tecnología aplicada a un guante para jugar a un juego inventado incluso antes de que yo naciera. Especial para lograr algo impensable: jugar al piedra, papel o tijera en solitario. Y no solo eso, el guante además identifica tus debilidades (o tal vez solo sigue los movimientos de tu mano), así que se puede convertir en un adversario imparable.
Subscríbete al RSS!
interesante
la gente si es vaga para inventar esto
esta bien cuando uno no tiene con quien jugar